Por Jay Weidner
Y así el juego del monolito ha quedado saldado hasta
cierto punto. Intervino en nuestra historia para enseñarnos
sobre las herramientas. Ahora, al final de la era, al final
del milenio, la humanidad ha logrado mucho. ¿Pero,
a qué costo? Kubrick se contenta con mostrar que el
costo de este regalo es nuestra alma. Lo que hayamos logrado
con la fabricación de las herramientas, lo hemos perdido
igualmente por medio de la lenta muerte de nuestras almas.
A medida que reemplazamos la naturaleza con tecnología,
también reemplazamos nuestras almas y nuestro sentido
de individualidad con una mentalidad del tipo colmena.
También es importante notar que cuando el simio-hombre
lanza el hueso hacia arriba, al cielo, es la última
vez que vemos algo de naturaleza en la película. A
partir de ese momento, Kubrick nos muestra un futuro aséptico,
del tipo hospitalario, implicando que este es el final del
camino que el hueso-arma inició cuatro millones de
años atrás.
El capítulo cuatro comienza con la música siniestra
y psicodélica de Gyorgy Ligeti: ‘Atmósferas’.
Nos encontramos en el espacio profundo. De nuevo, se prescinde
de toda la experiencia difícil del astronauta Bowman,
y lo que debe haber vivido, todo a solas, en las profundidades
del espacio, después de la muerte de Poole y de los
otros tres astronautas, como algo carente de importancia.
Ahora, Bowman es Odiseo, como lo demuestra el título.
Al igual que Odiseo, Bowman debe alejarse del hogar hasta
donde sea posible. Debe enfrentarse con monstruos y demonios
y experimentar cosas que no comprende. Todo esto debe cumplirse
antes de regresar al hogar. La Tierra, o el hogar, se encuentran
muy lejos en este momento. Al igual que Odiseo, Bowman se
verá transformado por este viaje, más allá de
lo reconocible. Cuando, y en caso que regrese Bowman, será el
más sabio de todos, porque fue el que tuvo el valor
suficiente como para entrar en las aguas de la eternidad
y regresar al hogar para hablarnos de ello.
A medida que Bowman abandona el Discovery por última
vez, Kubrick corta directamente a un montaje de escenas del
monolito. Estamos fuera en los límites del sistema
de Júpiter, el Discovery es un pequeño y diminuto
aspecto de aquello que podemos ver en la pantalla. Las lunas
de Júpiter, al igual que la luna y el sol anteriormente,
están alineadas en una forma mística y sorprendente.
La danza que se presenta es majestuosa, un ballet increíble
entre el monolito y los cuerpos celestes del sistema de Júpiter.
Es interesante notar que Kubrick había planeado originalmente
que el planeta de la película fuese Saturno, pero
el departamento de efectos especiales no logró que
los anillos parecieran lo suficientemente reales. Entonces,
Kubrick abandonó Saturno a cambio de la creación
más sencilla de Júpiter.
Sin que se pronuncie palabra alguna durante el resto de la
película, Bowman abandona el Discovery. Comienza a
viajar hacia el monolito flotante en uno de los vehículos
espaciales. Bowman es el hombre que ha viajado más
lejos de la Tierra, más que cualquier humano que hubiese
vivido alguna vez. Está solo. Aparentemente, Bowman
fue elegido por el monolito para que experimentase la iniciación
final de la raza humana.
La danza de los cuerpos celestes y el monolito continúa
en la pantalla por un tiempo. Kubrick conscientemente ha
elegido la música de Ligeti porque evoca una sensación
religiosa o espiritual en el oyente. Él yuxtapone
brillantemente la música con las alineaciones geométricas
sagradas del monolito cuando cruza las lunas de Júpiter.
En ese instante comienza la secuencia del ‘espectáculo
de luces’. Ahora comprendemos que el monolito es el
portal que permite que Bowman sea testigo de lo infinito.
Es el primer hombre que ha llegado a experimentar la verdad
del monolito y lo que tiene para ofrecer. Como el monolito
le otorgó al simio-hombre nuevas habilidades para
que las adaptase, es posible asumir que el monolito continúa
interesado en entregar más habilidades a este simio
avanzado.
Primero, Bowman cae por un abismo de geometrías y
colores. El universo desfila a su lado a la velocidad de
la luz. Todo se ha vuelto poroso y que funde. Siete octaedros – todos
cambiando de color y forma – aparecen sobre el universo
deslizante. El centro de una galaxia distante explota. Una
creatura con apariencia de célula de esperma busca
algo. ¿Un ovario? Un embrión que se asemeja
a una nube comienza a tomar la forma de un niño. Ahora
pasan volando mundos alienígenas, con todos sus colores
y tonalidades enloquecidas. Bowman está experimentando
una sobrecarga y pareciera que va a ser incapaz de manejar
la cantidad de información que está recibiendo.
Es la iniciación de la humanidad. Bowman es nuestro
representante en el proceso. Es el primer hombre que ha logrado
pasar. En la experiencia de atravesar el monolito, o la piedra única,
Bowman es transformado chamánicamente por una experiencia
psicodélica completa. El monolito le transfiere a
Bowman información verdadera. Y esta información
es experimental y chamánica.
Finalmente concluye la escena en una extraña habitación
de hotel. Es el final misterioso que le costó tanto
filmar a Stanley. El decorado es una combinación de
habitación perteneciente tanto al modernismo como
al estilo barroco francés con sorprendente y moderna
iluminación que surge a través del piso. Esta
no es una habitación de hotel normal. La luz parece
resplandecer desde el fondo de la escena haciendo que todo
presente una calidad sobrenatural e incandescente. Suenan
voces extrañas en el fondo que se burlan de Bowman.
Bowman atraviesa tres series de transformaciones durante
la escena y va envejeciendo con cada transformación.
Finalmente, justo después de que Bowman rompe la copa
de vino, aparece nuevamente el monolito por última
vez. Bowman ahora está en cama y se ve extremadamente
envejecido. Levanta su mano y señala el monolito de
piedra como si comprendiese finalmente. Lentamente su envejecido
cuerpo comienza a transformarse en una brillante y gloriosa
luz. La luz es tan intensa que, por un breve instante, el
espectador no puede ver lo que está sucediendo en
la cama. Pero momentáneamente, algo aparece. Es un
embrión con un feto a punto de nacer dentro del mismo.
Es el famoso Niño de las Estrellas. El Niño
de las Estrellas lentamente va ganando enfoque. En la siguiente
escena, Kubrick ubica su cámara dentro del cuerpo
del monolito, partiendo desde la cama. Nos muestra claramente
que el Niño de las Estrellas ha ingresado y pasado
a través del monolito. En la siguiente escena – que
es la última de la película – el Niño
de las Estrellas pasa la luna y se dirige hacia la Tierra.
En un guión anterior, Kubrick y Clarke hacían
que el Niño de las Estrellas encendiera todas las
armas nucleares que se encontraban en órbita alrededor
de la Tierra, y en consecuencia, anulando toda amenaza de
una guerra nuclear. Kubrick comprendió que este final
se acercaba demasiado al final de su película previa
del Dr. Insólito y decidió excluirla. En su
lugar, el Niño de las Estrellas mira hacia la tierra
como en el tema ‘La Incógnita del Mundo’ de
Así Habló Zaratustra que surge en la banda
de sonido. Es la tercera vez que escuchamos ese tema y también
será la última. En el libro, basado en la película
de Kubrick y Clarke, el Niño de las Estrellas mira
hacia la Tierra frente a él y piensa: ‘habrá mucho
trabajo que hacer.’
Es importante notar que el modelo del Niño de las
Estrellas se asemejaba a Keir Dullea, el actor que representó a
Bowman. Kubrick dice que este niño es la reencarnación
de Bowman. Ese concepto es sumamente extraño si tenemos
en cuenta que proviene de un reconocido ateo.
Finalmente ¿de qué trata todo esto?
La piedra representa el gran impulso de la raza humana. Con
cada giro, vuelve y salva a la raza humana de sí misma.
La primera vez que aparece salva a los simios-hombres de
una extinción segura. La segunda vez que aparece,
salva a la raza humana del dominio técnico de la era
actual. Sin la intervención del monolito el curso
que tenía hubiera conducido también a una extinción
segura. La tercera vez que aparece, inicia a Bowman en un
tipo de consciencia cósmica. Bowman ha ido hasta el
fin del universo y regresado. Sabe que está encerrado
en una prisión que él mismo diseñó,
que es el significado de las últimas escenas en la
habitación que se asemeja a un hotel. Pero Bowman
comprende que está completamente atrapado, lo cual
Kubrick logra simbólicamente cuando rompe la copa
de vino. Incluso después de todo lo que ha pasado
Bowman, éste sigue cometiendo errores. La copa de
vino es como un enigma zen que ilumina la mente como un destello.
Su propia falibilidad abre la escena hacia el clímax
cuando el anciano fallece en la cama y ve el monolito por última
vez.
Se ha completado la Gran Obra de la piedra. Ahora existe
un hombre, un humano, que comprende el universo mayor. Este
hombre comprende también que está atrapado
en una cárcel que su propia consciencia ha diseñado.
Con la comprensión de su propia falibilidad y su espíritu
atrapado, finalmente se libera del reino de la prisión
del hotel, o del mundo de la ilusión. En ese instante
comprende lo que trata de decirle el libro de piedra. Levanta
su mano en un gesto de comprensión y en ese instante
se ve transformado – sin morir – en el Niño
de las Estrellas.
La piedra le ha dado a Bowman los dones que la Piedra Filosofal
siempre prometió. Bowman ha alcanzado la gnosis total
o el conocimiento y ahora se ha convertido en inmortal al
dejar atrás la muerte física y renacer. En
ese momento, atravesó el monolito por última
vez. La Tierra está ahora frente a él y va
a renacer en el planeta. Bowman será un nuevo humano,
tan diferente del Homo Sapiens como el Homo Sapiens lo ha
sido del simio-hombre que levantó ese hueso hace mucho
tiempo. El tema de Nietzsche que cubre del simio al hombre
y al superhombre, en sus ensayos de ‘Así Habló Zaratustra’,
es reflejado perfectamente en la música de Strauss
y la película de Kubrick. Kubrick ha evocado la evolución
espiritual y física de nuestra raza en su trasformación
causada por esa piedra negra mágica.
Kubrick utiliza las alegorías alquímicas a
lo largo de la película. Las analogías obvias
están representadas por las alineaciones celestes
que anteceden cada trasmutación alquímica de
la película. La segunda alegoría más
importante es que se trata de una piedra negra que inicia
las trasmutaciones. Nuevamente, esto refleja la tradición
alquímica sobre la piedra negra que causa la trasmutación
del alquimista.
Pero existen otras claves que son igualmente interesantes.
Bowman es también el nombre de la constelación
de Sagitario, que está representada por un hombre
y un arco. Esto en sí mismo puede carecer de interés
pero uno de los grandes secretos alquímicos está relacionado
con la posición del centro de la galaxia. Este punto
en el cielo aparece justo al lado de la constelación
de Sagitario. De hecho, el Bow (arco) – Man (hombre)
de Sagitario está disparando su flecha directamente
al corazón de la galaxia de la Vía Láctea.
Bowman representa la flecha de Sagitario a medida que pasa
a través del centro de la galaxia. Esto se refleja
más adelante en la secuencia ‘más allá del
Infinito’ en la cual Bowman es testigo de la explosión
de una galaxia.
También la cantidad de ‘tres’ que aparecen
en la película tienen un gran significado alquímico.
En alquimia, el proceso para desarrollar el alma, que es
muy importante para completar la Gran Obra, es el proceso
en etapas. Estos procesos están llenos de misterios
profundos. La mejor descripción de este proceso es
que se parece a un caduceo, con sus dos serpientes en espiral
a cada lado del cetro. Esto también está representado
por la Cábala, o el Árbol de la Vida. El Árbol
de la Vida consta de tres columnas principales. Para pasar
de un reino o aspecto a otro de la Cábala uno debe
usar una de estas tres columnas centrales o procesos. Si
se suman los números de 2001 ( 2 + 0 + 0 + 1 ) éstos
suma tres. El título después de 2001 consta
de tres palabras. Se presenta un eclipse de tres cuerpos
celestes al comienzo de la película. Existen tres
eclipses en la película. Hay tres entidades conscientes
a bordo de la nave Discovery y tres entidades inconscientes,
los hombres que hibernan. Bowman pasa por tres etapas de
transformación en su vida al final de la película.
En World Riddle también aparece tres veces.
Sumamente interesante es el uso de la Cábala en la
película. Como se menciona previamente, existen cuatro
grandes esferas en el Árbol de la Vida. Kubrick refleja
estas esferas en cada uno de los cuatro capítulos
de 2001. El primero es la esfera terrenal, representada por
Malkuth, que es la séfira localizada en la base del Árbol
de la Vida. Es la esfera del reino o de la humanidad. La
segunda esfera es la de la Luna, o de la séfira Yesod.
La tercera esfera es la del sol, o de la séfira denominada
Tiphereth, y la esfera final del Árbol de la Vida
es la del ser supremo o consciencia, representada por la
séfira llamada Kether.
Al igual que las grandes obras alquímicas, la película
2001 aparece desglosada en cuatro capítulos. El primero,
la secuencia del hombre-simio, es el único episodio
que sucede en la Tierra. Esto representaría la esfera
de la Tierra o Malkuth, de acuerdo con la Cábala.
El segundo capítulo se presenta fuera de la Tierra,
con Heywood Floyd viajando a la luna. Finalmente culmina
en la superficie de la luna. Este capítulo representa
a Yesod en el Arbol de la Vida, o la esfera de la Luna. El
tercer capítulo que corresponde a la misión
a Júpiter, es un poco más complicado. Para
comprender el significado cabalístico de esta secuencia
es importante entender que en el guión original de
Arthur C. Clarke y Kubrick, la nave Discovery se dirigía
hacia el planeta Saturno y no a Júpiter. Como se indica
previamente, Kubrick se vio obligado a cambiar a Júpiter
porque era muy difícil representar los anillos de
Saturno. Esto es muy importante porque en la Cábala,
uno puede intercambiar lugares entre el Sol o Tiphereth y
Saturno. En otras palabras Saturno se puede utilizar como
representación simbólica del Sol. ¿Es
una coincidencia que este capítulo, que originalmente
representaba un viaje a Saturno, trate también del
tercer reino de la Cábala: Tiphereth? Cuando uno considera
que este intercambio es permitido en las reglas de la Cábala,
la secuencia viene a representar la tercera esfera del Árbol
de la Vida.
La cuarta y última secuencia en la película
representa el viaje hacia el infinito. En este capítulo
Bowman experimenta un universo mucho más vasto e increíble
de lo que cualquier mortal pudiese llegar a concebir. En
la última esfera de la Cábala el buscador puede
nadar en el océano de la mente de Dios – que
aparece representada por la séfira denominada Kether.
Este estado de consciencia es similar al estado de Samadi
de la tradición yoga. Este estado lo pueden lograr
muy pocas personas. En el caso de esta película, la
esfera final del Árbol de la Vida únicamente
puede ser alcanzada por un hombre. Y únicamente es
posible de lograr con la ayuda del monolito, o la piedra.
Bowman – el que llegó más lejos y la
persona más solitaria del universo – representa
ese hombre. Es interesante que en el Árbol de la Vida
exista un abismo entre Tiphereth y Kether. El iniciado debe
cruzar ese abismo antes de completar exitosamente su jornada.
Este abismo se denomina Daath en la Cábala. Bowman
cruza el abismo durante la famosa secuencia de luz. Los colores
y formas de la pantalla se presentan de forma tal que crean
la sensación de ‘caída’ en el espectador.
Kubrick lleva al espectador a través del abismo de
Daath hacia el mundo de Kether donde fracasan todas las ilusiones.
En el Misterio de las Catedrales, Fulcanelli lo puntualiza
claramente una vez que comprendemos la clave, y es que la
cuarta esfera del Árbol de la Vida aparece representada
físicamente por el centro de nuestra galaxia, que
es la Vía Láctea. En consecuencia, las cuatro
esferas son la Tierra, la Luna, el Sol y la Galaxia. En la
secuencia del abismo de la película, Kubrick muestra
una galaxia en forma muy consciente. Ésta se expande
y crece al igual que un organismo. Kubrick condujo al espectador
de la película a través de las cuatro esferas
del Árbol de la Vida, evocándolo brillantemente
con el patrón adecuado y con suficiente conocimiento
intrincado de la Cábala, para proporcionarle a uno
una larga pausa para reflexionar. Ciertamente parece que
alguien era consciente de la Cábala en la preparación
de esta película. Y que ese alguien era Stanley Kubrick.
Al final, Kubrick afirma que Bowman ha sido el chamán
líder de la humanidad. Atravesó las cuatro
esferas y ahora conoce la verdad de la existencia. Comprende
que la vida no tendría significado alguno si no fuese
por la intervención del monolito o de la piedra. Comprende
que por sí mismo no hubiese podido transformarse sin
la asistencia de una inteligencia externa – un Dios – si
se desea. Este director de películas, supuestamente
ateo, ha creado la mejor película religiosa. Kubrick
toma esa religión con mucha seriedad y lo expresa
en todas las formas.
Simultáneamente, Kubrick ha conducido al espectador
a través de la historia de la humanidad, a través
de las esferas del Árbol de la Vida o la Cábala,
ha mostrado que la trasmutación de la especie humana
ha sido creada por medio de la intervención de una
piedra negra única y ha revelado que esa transformación
solamente se presenta cuando suceden determinadas alineaciones
celestes y mágicas. Además, lleva al espectador
a un viaje chamánico que le revela los grandes secretos – en
forma secreta – al observador.
Kubrick transformó toda la generación de los ‘baby
boomers’. Presentó perspectivas para sus mentes
que nunca antes se habían visto. Además, le
ofreció un contexto espiritual importante a sus visiones
de manera que tuvieran sentido en vez de crear alucinaciones
y visiones carentes de sentido que no conducían a
parte alguna. Casi todo el mundo percibió que la película
trasmitía algo de suma importancia.
Finalmente, llegamos al truco máximo de Kubrick. Él
prueba que sabe exactamente lo que hace con ese truco. Su
secreto se presenta con claridad. También prueba con
ese truco que todo lo que se afirma en este ensayo es exacto.
Primero, uno debe recordar que cada vez que aparece el monolito,
la piedra mágica de la película, también
se presenta una alineación celeste extraña
y hermosa. También debemos recordar que toda alineación
celeste de la película es seguida por la visita del
monolito, exceptuando una vez, que sería el eclipse
lunar que aparece al comienzo de la película. Así,
surge la pregunta, si nos atenemos a las reglas que se presentan
en el resto de la película, ¿dónde está el
monolito que se supone sigue a esa primera alineación?
El monolito en sí no se presenta en la pantalla hasta
diez minutos después de la primera alineación
celeste, ¿qué significa esto? ¿Acaso
Kubrick nos muestra tan solo sus increíbles efectos? ¿Esta
primera alineación celeste tiene el único propósito
de impresionar al espectador desde el comienzo? Esto bien
podría ser verdad, pero el truco máximo de
Kubrick aparece imbuido en la idea de que el monolito debe
aparecer después de todas y cada una de las alineaciones
mágicas. Nuevamente, el secreto de la película
aparece revelado desde el comienzo. Existe un monolito que
aparece justamente después de la secuencia de apertura
con el eclipse lunar mágico. Pero ¿dónde
se encuentra? ¡Está justamente frente a los
ojos del espectador! La película es el monolito. Como
un secreto que jamás hubiese sido descubierto por
persona alguna: el monolito de la película tiene las
dimensiones exactas de la pantalla sobre la cual fue proyectada.
Completamente oculto ante los críticos y admiradores
por igual, hasta hoy, existe el hecho que Kubrick diseñó conscientemente
esta película para que fuese el monolito, la piedra
que transforma. Al igual que el monolito, la película
proyecta imágenes en nuestra mente que nos llevan
a considerar posibilidades e ideas más amplias. Al
igual que el monolito, la película nos presenta una
iniciación, no solamente del actor de la pantalla,
sino también de la audiencia que presencia la película.
Ese es el mayor truco de Kubrick. Astutamente nos muestra
que sabe lo que hace en cada paso del proceso. El monolito
y la película son una misma cosa. Esta idea ha sido
probada parcialmente por el hecho que Stanley jamás
volvió a utilizar esa relación de tamaño
en las otras películas que crearía durante
el resto de su carrera. Cuidadosamente, decidió crear ‘2001’ como
su última película con esta relación
de tamaño de pantalla.
El monolito representa también el ‘cubo del
espacio’ o el ‘recipiente de la creación’ alquímico.
El cubo del espacio es el recipiente que sostiene la realidad.
Kubrick trató inicialmente de que el objeto de la
película fuese una pirámide tetraédrica.
Esto hubiese sido adecuado con lo que trataba de trasmitir
porque el tetraedro es el bloque que sustenta la tercera
dimensión. También conforma la base de los
sólidos platónicos. Pero Kubrick decidió desechar
la idea del tetraedro en favor del monolito. Se dice que
Kubrick creó el primer dibujo sobre cómo se
vería el monolito, incluyendo sus dimensiones. La
piedra negra y única se convierte en el recipiente
de la creación y, al mismo tiempo, en el cubo alquímico.
En cierta forma, es un ladrillo con forma de cubo. ¿Acaso
es otro truco de Stanley cuyo apellido es Kubrick (Ladrillo
Cúbico – ‘Cubed-Brick’) que refleja
el concepto con tanta claridad? Esta piedra negra de la creación
es también una de las principales características
de la religión islámica, donde un meteorito
negro se encuentra cerca de la Kaaba o cubo del espacio,
en la ciudad árabe de La Meca. Kubrick ha combinado
estas profundas tradiciones y símbolos espirituales
y los rediseñó en un monolito, o piedra, que
ha sido construida con las mismas dimensiones de la pantalla
de la película sobre la cual sería proyectada.
Kubrick revela completamente que comprende la Gran Obra.
El monolito representa la Piedra Filosofal, el Libro de la
Naturaleza y la Película que inicia. Stanley Kubrick
ha creado el Libro de la Naturaleza en la película.
Utilizando nitratos de plata pulverizados, que a continuación
se adhieren a una franja de plástico y luego se proyectan
sobre las pantallas de película de nuestra mente,
Kubrick se ha demostrado a sí mismo que es el mayor
alquimista-artista de finales del siglo XX.
Las más grandes obras de arte tratan de lograr exactamente
lo que Kubrick procura aquí. Con la comprensión
del significado real de ‘2001’, Kubrick ocupa
su lugar al lado de Da Vinci, y posiblemente, incluso de
Shakespeare, como uno de los más grandes artistas
de todos los tiempos.
Una última nota de interés respecto a todo
esto. El gran alquimista Fulcanelli y otros han afirmado
que la gran trasmutación de la especie humana dará lugar
en algún momento cercano al final del siglo XX o inicios
del XXI. Kubrick eligió la fecha 2001 – que
está sorprendentemente cerca de otras fechas establecidas
por muchos alquimistas ancestrales – incluyendo Nostradamus. ¿Qué haremos
con la extraña fecha que Kubrick seleccionó para
la transformación final de la especie humana?
De alguna manera, Kubrick lo sabía.
©
2001 Jay Weidner
Jay Weidner es un productor de películas, conferencista y escritor. Es
coautor de ‘A Monument to the End of Time: Alchemy, Fulcanelli and the
Great Cross’ (Un Monumento al Final de los Tiempos: Alquimia, Fulcanelli
y la Gran Cruz)
Artículo tomado de: http://www.2012theodyssey.com/articles-kubrick.htm
Sugiero ver los artículos de: http://www.2012theodyssey.com/articles.html
Email:
Traducción al Español: Enita Zirnis Z.
Edición: Adriana Miniño
12/09/2007
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